
Ante el desempleo creciente por la crisis económica global, cada vez más personas buscan abrir una franquicia como fuente de trabajo. Ello provocará la apertura de diez mil nuevas unidades, proyectó la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF).
“De acuerdo con el estudio que elaboramos al momento de entregar las solicitudes de franquicias, se empieza a ver reflejado que las primeras personas desempleadas han recurrido a invertir en este modelo de negocios”, comentó Carlos Roberts Ávalos, presidente del organismo.
Aseguró que como resultado de esta mayor demanda de solicitudes, estiman terminar el año con un crecimiento de entre 12 y 14 por ciento, respecto de 2007. No obstante, las ventas no serán tan favorables.
“Como resultado de una menor actividad económica las ventas bajarán alrededor de 25 por ciento para cierre de año.”
Dentro de los giros que más demanda tienen se encuentran: servicios como tiendas de ropa, clínicas dentales y tintorerías, mientras que los dedicados a restaurantes son los que menos solicitudes presentan en épocas de crisis, detalló.
“La gente que ha empezado a perder su empleo opta por un negocio propio y las franquicias ofrecen una opción más atractiva porque les transmiten know-how, pues está demostrado que nueve de cada diez franquicias sobreviven el segundo año y siguen vivas hasta el quinto año.”
En conferencia de prensa, el directivo agregó que usualmente se abren alrededor de seis u ocho mil unidades al año, pero durante 2008 prevén cerrar con diez mil nuevas franquicias debido a los nuevos desempleados.
Cuando un desempleado busca abrir una franquicia, usualmente busca que el negocio no sea tan oneroso y hace una inversión que oscile entre los 250 y 500 mil pesos, aseguró.
Respecto a la contratación laboral, dijo que hasta hace cinco años en promedio una franquicia contrataba hasta diez empleados, pero en tiempos recientes se ha reducido a siete, ya sea porque hayan logrado la eficiencia o bien para ahorrar costos.
“Cuando se enfrían las economías, las unidades de franquicias tienden a
Modificaron a la alza el crecimiento del sector en 2008
Ante el desempleo creciente por la crisis económica global, cada vez más personas buscan abrir una franquicia como fuente de trabajo. Ello provocará la apertura de diez mil nuevas unidades, proyectó la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF).
“De acuerdo con el estudio que elaboramos al momento de entregar las solicitudes de franquicias, se empieza a ver reflejado que las primeras personas desempleadas han recurrido a invertir en este modelo de negocios”, comentó Carlos Roberts Ávalos, presidente del organismo.
Aseguró que como resultado de esta mayor demanda de solicitudes, estiman terminar el año con un crecimiento de entre 12 y 14 por ciento, respecto de 2007. No obstante, las ventas no serán tan favorables.
“Como resultado de una menor actividad económica las ventas bajarán alrededor de 25 por ciento para cierre de año.”
Dentro de los giros que más demanda tienen se encuentran: servicios como tiendas de ropa, clínicas dentales y tintorerías, mientras que los dedicados a restaurantes son los que menos solicitudes presentan en épocas de crisis, detalló.
“La gente que ha empezado a perder su empleo opta por un negocio propio y las franquicias ofrecen una opción más atractiva porque les transmiten know-how, pues está demostrado que nueve de cada diez franquicias sobreviven el segundo año y siguen vivas hasta el quinto año.”
En conferencia de prensa, el directivo agregó que usualmente se abren alrededor de seis u ocho mil unidades al año, pero durante 2008 prevén cerrar con diez mil nuevas franquicias debido a los nuevos desempleados.
Cuando un desempleado busca abrir una franquicia, usualmente busca que el negocio no sea tan oneroso y hace una inversión que oscile entre los 250 y 500 mil pesos, aseguró.
Respecto a la contratación laboral, dijo que hasta hace cinco años en promedio una franquicia contrataba hasta diez empleados, pero en tiempos recientes se ha reducido a siete, ya sea porque hayan logrado la eficiencia o bien para ahorrar costos.
“Cuando se enfrían las economías, las unidades de franquicias tienden a reducir las contrataciones de personal y ser más eficientes con el que tienen o incluso, se dan cuenta que pueden trabajar con menos.”
Roberts Ávalos aseguró que de las 68 mil unidades de franquicias que hay en el país, 68 por ciento son de origen nacional, mientras que 27 por ciento son estadunidenses, 3.0 por ciento de España y otro 3.0 por ciento de Canadá, Brasil y Australia.
A pregunta expresa sobre los sectores que se verían afectados por la contracción de la demanda, el representante de las franquicias dijo que de acuerdo con la experiencia en la crisis de 1994, los más castigados resultan ser los que no son de primera necesidad.
En lo que toca a los elevados costos de los insumos por el incremento del tipo de cambio aseguró que la Crisis del Tequila obligó a las franquicias a buscar materias primas nacionales, aunque reconoció que productos como lácteos que han sufrido incrementos han tenido que pactar el precio en el exterior con antelación para no trasladarlos a los clientes.
Agregó que han tenido dos opciones ante los incrementos en los precios de los insumos: sustituir el producto por otro más económico o absorber el incremento.
Concluyó que del total de las franquicias instaladas en el país, no más de 2.0 por ciento cierra o se reubica. En especial, luego de que otras entidades federativas como Sonora, se han vuelto más atractivas. Así, el DF ha perdido preferencia entre los inversionistas.
“De acuerdo con el estudio que elaboramos al momento de entregar las solicitudes de franquicias, se empieza a ver reflejado que las primeras personas desempleadas han recurrido a invertir en este modelo de negocios”, comentó Carlos Roberts Ávalos, presidente del organismo.
Aseguró que como resultado de esta mayor demanda de solicitudes, estiman terminar el año con un crecimiento de entre 12 y 14 por ciento, respecto de 2007. No obstante, las ventas no serán tan favorables.
“Como resultado de una menor actividad económica las ventas bajarán alrededor de 25 por ciento para cierre de año.”
Dentro de los giros que más demanda tienen se encuentran: servicios como tiendas de ropa, clínicas dentales y tintorerías, mientras que los dedicados a restaurantes son los que menos solicitudes presentan en épocas de crisis, detalló.
“La gente que ha empezado a perder su empleo opta por un negocio propio y las franquicias ofrecen una opción más atractiva porque les transmiten know-how, pues está demostrado que nueve de cada diez franquicias sobreviven el segundo año y siguen vivas hasta el quinto año.”
En conferencia de prensa, el directivo agregó que usualmente se abren alrededor de seis u ocho mil unidades al año, pero durante 2008 prevén cerrar con diez mil nuevas franquicias debido a los nuevos desempleados.
Cuando un desempleado busca abrir una franquicia, usualmente busca que el negocio no sea tan oneroso y hace una inversión que oscile entre los 250 y 500 mil pesos, aseguró.
Respecto a la contratación laboral, dijo que hasta hace cinco años en promedio una franquicia contrataba hasta diez empleados, pero en tiempos recientes se ha reducido a siete, ya sea porque hayan logrado la eficiencia o bien para ahorrar costos.
“Cuando se enfrían las economías, las unidades de franquicias tienden a
Modificaron a la alza el crecimiento del sector en 2008
Ante el desempleo creciente por la crisis económica global, cada vez más personas buscan abrir una franquicia como fuente de trabajo. Ello provocará la apertura de diez mil nuevas unidades, proyectó la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF).
“De acuerdo con el estudio que elaboramos al momento de entregar las solicitudes de franquicias, se empieza a ver reflejado que las primeras personas desempleadas han recurrido a invertir en este modelo de negocios”, comentó Carlos Roberts Ávalos, presidente del organismo.
Aseguró que como resultado de esta mayor demanda de solicitudes, estiman terminar el año con un crecimiento de entre 12 y 14 por ciento, respecto de 2007. No obstante, las ventas no serán tan favorables.
“Como resultado de una menor actividad económica las ventas bajarán alrededor de 25 por ciento para cierre de año.”
Dentro de los giros que más demanda tienen se encuentran: servicios como tiendas de ropa, clínicas dentales y tintorerías, mientras que los dedicados a restaurantes son los que menos solicitudes presentan en épocas de crisis, detalló.
“La gente que ha empezado a perder su empleo opta por un negocio propio y las franquicias ofrecen una opción más atractiva porque les transmiten know-how, pues está demostrado que nueve de cada diez franquicias sobreviven el segundo año y siguen vivas hasta el quinto año.”
En conferencia de prensa, el directivo agregó que usualmente se abren alrededor de seis u ocho mil unidades al año, pero durante 2008 prevén cerrar con diez mil nuevas franquicias debido a los nuevos desempleados.
Cuando un desempleado busca abrir una franquicia, usualmente busca que el negocio no sea tan oneroso y hace una inversión que oscile entre los 250 y 500 mil pesos, aseguró.
Respecto a la contratación laboral, dijo que hasta hace cinco años en promedio una franquicia contrataba hasta diez empleados, pero en tiempos recientes se ha reducido a siete, ya sea porque hayan logrado la eficiencia o bien para ahorrar costos.
“Cuando se enfrían las economías, las unidades de franquicias tienden a reducir las contrataciones de personal y ser más eficientes con el que tienen o incluso, se dan cuenta que pueden trabajar con menos.”
Roberts Ávalos aseguró que de las 68 mil unidades de franquicias que hay en el país, 68 por ciento son de origen nacional, mientras que 27 por ciento son estadunidenses, 3.0 por ciento de España y otro 3.0 por ciento de Canadá, Brasil y Australia.
A pregunta expresa sobre los sectores que se verían afectados por la contracción de la demanda, el representante de las franquicias dijo que de acuerdo con la experiencia en la crisis de 1994, los más castigados resultan ser los que no son de primera necesidad.
En lo que toca a los elevados costos de los insumos por el incremento del tipo de cambio aseguró que la Crisis del Tequila obligó a las franquicias a buscar materias primas nacionales, aunque reconoció que productos como lácteos que han sufrido incrementos han tenido que pactar el precio en el exterior con antelación para no trasladarlos a los clientes.
Agregó que han tenido dos opciones ante los incrementos en los precios de los insumos: sustituir el producto por otro más económico o absorber el incremento.
Concluyó que del total de las franquicias instaladas en el país, no más de 2.0 por ciento cierra o se reubica. En especial, luego de que otras entidades federativas como Sonora, se han vuelto más atractivas. Así, el DF ha perdido preferencia entre los inversionistas.
Fuente
Exonline
25 de Noviembre de 2008
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